REINSERCIÓN DE LOS COMBATIENTES TERRORISTAS EXTRANJEROS

Montse Sánchez



Es cierto, que hay personas que por diversos motivos, por vulnerabilidad, por debilidad, por afán de poder, entre otros, se unen a los combatientes del Estado Islámico, para conseguir sentirse bien o, sentir que son personas poderosas, personas que se encuentran por encima del bien y del mal. Pero hay momentos, en que uno mismo vuelve a la realidad, y se da cuenta de qué unirse al estado islámico no es lo que pensaban. Lo que les vendieron como la solución a sus problemas, o la posibilidad de un futuro mejor, en realidad es una guerra donde la gente mure, pasan penurias y todos los bandos pierden, en especial los mas débiles. En algunos caso, los que se fueron convencidos dejándolo todo atrás, quieren, y por tanto, deciden por propia voluntad, volver a sus hogares, donde posiblemente haya familiares y amigos que siempre han mantenido la esperanza, de que regresarían.

La vuelta al hogar, a su vida cotidiana no es fácil, dado que la sociedad en general es cruel y, por tanto, es difícil que la gente de segundas oportunidades a las personas y, más en un tema tan complicado, como el que nos ocupa.

Las personas tienen miedo, todo lo que uno escucha por los medios de comunicación, por lo que la sociedad en general explica, es que no hay posibilidad de reinserción, es imposible que una persona pueda en un momento dado, pensar como un Yihadista, y al día siguiente, darse cuenta de que no es lo que uno quiere para su futuro y, quiera ser simplemente uno más de la sociedad que fechas atrás odiaba, ir a trabajar, o ir a estudiar o simplemente vivir felizmente con sus amistades y familiares.

Para el yihadista arrepentido no es fácil, el resto de sociedad no comprende y no acepta, siempre viene a la cabeza esa típica frase de: "seguro que es un infiltrado/a para ganar territorio y engañarnos a todos/as, mejor no aceptarlo y de esa manera seguramente marchará hacia otro territorio". pero En general sus vecinos, antiguos amigos e incluso familiares no se creen que dicho individuo, simplemente quiera participar del día a día con los demás y, ser uno más entre el vecindario.

Es en ese preciso momento cuando nos debemos plantear diferentes ámbitos de trabajo, para que la persona que ha regresado pueda volver a ser uno más de la sociedad.

Por un lado, deberemos ocuparnos del ámbito familiar, dado que no será fácil para unos padres, unos hermanos, volver a confiar, entender el porqué se fue, cuáles fueron los motivos por los cuales decidió en un momento de su vida, dejar todo y unirse al Estado Islámico. Habrá que recuperar esa confianza perdida y, unir lazos familiares. Será un camino largo pero fructífero, pues sentirse querido otra vez ayudará a que la persona sea más fuerte y, que los familiares también por su parte, puedan ayudar a esta integración en sociedad. Uno de los factores que más ayudara en la mediación, es que el propio individuo exteriorice los motivos por los que tomó la decisión de marchar, y posteriormente los de volver. Que la familia entienda que eran motivos reales, y que en la mayoría de casos, estos motivos no son la sed de sangre, sino la "desafección" que el individuo siente.

Una vez conseguido el primer paso con los familiares, utilizaremos la capacidad de exponer los motivos que le llevaron a realizar dichos actos, para mediar con el resto del vecindario. Llegados a este punto, es donde mas sufrirá el individuo, teniendo en cuenta que muchos amigos y/o conocidos nunca llegaran a perdonarle.

Es por tanto, donde el mediador/a deberá trabajar con ambas partes para hacer entender y comprender los ítems por los cuales motivaron a la persona a marchar y, porqué ha regresado, aún sabiendo que su vuelta no sería del todo fácil ni comprendida por el resto de la sociedad. Gracias a la comunicación entre ambas partes, a diferentes encuentros para posicionar posturas, crearemos un lugar de dialogo y de comprensión, donde dará lugar a la integración y la aceptación.

Por último y muy importante, aprovechar todo lo que la persona ya conoce del otro lado, del lado combatiente y, aplicar todos sus esfuerzos a poder ayudar a otras personas que estén en un posible momento de radicalización. Gracias a su experiencia, podremos intentar explicar a otras personas, de que aquello que vende el Estado Islámico no es la verdad absoluta, y que realmente lo que se consigue uniéndote a ellos, es hacer daño a aquellos que más te quieren y, no se consigue ningún tipo de bienestar.

Esta tercera fase, será uno de los puntos en que la sociedad en general tendría que pensar cuando un individuo vuelve del estado islámico, porqué nos permitirá entender de una forma mucho más profunda los motivos de la radicalización de nuestros jóvenes. Además de permitir prevenir el acto antes de que ocurra. En definitiva, será gracias al trabajo entre todos los agentes implicados, lo que permitirá la reinserción del arrepentido.


REFERENCIAS

Foto: https://cadenaser.com/ser/2016/11/13/tribunales/1479033218_963364.html