Dos exyihadistas forman en Málaga a los nuevos ‘soldados’ contra Daesh

04.12.2016

Están amenazados de muerte. Para el Daesh, su reconversión supone una traición al mal llamado Estado Islámico. «Para ellos, si dejas la organización, dejas el Islam». Adam Deen y Usama Hasan fueron captados por grupos extremistas y llegaron a participar en el reclutamiento de otros jóvenes para la Yihad. Ellos pudieron escapar a tiempo y ahora están al frente de Quilliam, una fundación sin ánimo de lucro que se ha convertido en una vacuna eficaz contra el veneno del radicalismo.

Suelen moverse con guardaespaldas, rodeados de medidas de seguridad. Y cuando viajan, lo hacen en secreto. Esta semana han estado en Málaga para impartir unas jornadas formativas -por primera vez en España- dirigidas a agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), policías locales, trabajadores sociales y miembros de ONG cuidadosamente escogidos para trabajar en la prevención del radicalismo. El aforo, unas 50 personas. «Por seguridad, no podemos dar charlas abiertas a cualquier público», comentan.

El viernes, al finalizar sus ponencias en la Escuela de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Málaga (ESPAM), accedieron a atender a SUR para relatar su experiencia en el viaje de ida y vuelta hacia el extremismo. No rehúyen ninguna pregunta, por delicada que sea. La única limitación es el tiempo. A las 13.00 horas, una furgoneta del área municipal de Derechos Sociales, que ha organizado las jornadas, los lleva a Gibraltar para coger un avión hacia su siguiente destino. Sólo ponen una condición: que la entrevista se publique cuando ya se hayan marchado de la ciudad.

Adam Deen, Jefe de Formación

«Llegué a celebrar el atentado de las Torres Gemelas"

Nada en su cuidada apariencia -ojos verdes, tez clara y peinado a la raya- sugiere que Adam Deen, un hombre de 39 años de cara aniñada, que disimula con una barba rala, fue uno de los «mayores organizadores de actividades» de la organización extremista Al-Muhajiroun, a la que se vincula con más de medio centenar de actos terroristas. Él era un «hombre blanco del Islam», como llaman a los que comparten su fisonomía. Aunque afirma que no llegó a participar directamente en un atentado, sí estuvo en «reuniones secretas» donde se planificó un ataque con explosivos en las estaciones de metro de Londres que no llegó a ejecutarse porque el líder del grupo «desapareció», dice Adam, que a continuación confiesa: «Pero yo estaba preparado mentalmente». Años después, en 2005, cuatro bombas -tres en vagones de metro y la cuarta en un autobús- estallaron en la capital inglesa, causando 56 muertos y más de 700 heridos. Aunque una facción secreta de AlQaeda se atribuyó el atentado en una web islamista, la organización Al-Muhajiroun quedó prohibida tras el 7-J.

Fuente: 

https://m.diariosur.es/malaga/201612/03/exyihadistas-forman-malaga-nuevos-20161203185457.html