DELITOS DE LESA HUMANIDAD, GENOCIDIO VS TERRORISMO

Montserrat López



En la Resolución 2178 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprobada el 24 de septiembre de 2014, se destaca la especial preocupación, desde la perspectiva internacional, de los combatientes terroristas extranjeros que están siendo reclutados por entidades como el Estado Islámico de Iraq y el Levante, el Frente Al-Nusra y otras células, destacando la necesidad urgente de hacer frente a esa amenaza en particular. Es decir, hay un claro llamamiento a las comunidades internacionales frente a las nuevas formas de agresión del terrorismo de corte yihadista.


¿Qué es el delito de lesa humanidad?

En base al artículo 607 bis del Código penal, es:

  • Ataque generalizado o sistemático contra la población civil o contra una parte de ella.
  • En todo caso, se considerará delito de lesa humanidad la comisión de tales hechos:
  • Por razón de pertenencia de la víctima a un grupo o colectivo perseguido por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género, discapacidad u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional.
  • En el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre uno o más grupos raciales y con la intención de mantener ese régimen".

En atención al Derecho internacional (art. 7 del Estatuto de la Corte Penal Internacional) se establece unos elementos generales que deben darse para hablar de un delito de lesa humanidad: existencia de un ataque; necesidad de un vínculo entre los actos y el ataque; la generalidad o sistematicidad del ataque; la población civil como objetivo del ataque; y el conocimiento de que el ataque se va a producir. Los actos que se encuentran incluidos son: actos inhumanos, incluido el homicidio intencional, el encarcelamiento, la tortura y la desaparición forzada (cometidos como parte de ese ataque generalizado), además, se incluye el asesinato, exterminio, el sometimiento a la esclavitud, la deportación, la persecución por motivos políticos, raciales o religiosos, el encarcelamiento arbitrario.

Es decir, que si los actos mencionados con anterioridad son cometidos a gran escala dejan de ser considerados como delito común para pasar a ser tratados como delitos de lesa humanidad. Es un delito que no prescribe.


¿Qué es el delito de genocidio?

En atención al artículo 607 del código penal es aquel que se lleva a cabo cuando hay propósito de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial, religioso o determinado por la discapacidad de sus integrantes, y perpetren los siguientes actos: matar, agredir sexualmente, someter a unas condiciones que pongan en peligro la vida o perturben gravemente la salud, desplazamientos forzosos.

A lo anteriormente se le añade, según la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada y abierta a la firma y ratificación, o adhesión, por la Asamblea General en su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948:

  • Matanza de miembros del grupo
  • Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo
  • Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial
  • Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo
  • Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo

Es un delito que no prescribe, requiere intencionalidad específica en el resultado del delito (intención en destruir un grupo, intención de destruir un grupo total o parcialmente e intención de destruir un grupo que tenga una identidad de nacionalidad, raza, etnia o religión).


¿Qué es el terrorismo?

En cuanto a la definición de terrorismo no existe unanimidad nacional e internacional en el mismo. Pero debemos señalar que no todas las conductas de índole terrorista son, ni deben ser, consideradas como delitos de lesa humanidad. Además, se debe establecer una adecuada delimitación del contenido del mismo, en este sentido, en nuestro código penal (art.573) queda definido cuando se cometa cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, la libertad e indemnidad sexuales, el patrimonio, los recursos naturales o el medio ambiente, la salud pública, de riesgo catastrófico, incendio, contra la Corona, de atentado y tenencia, tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos, el apoderamiento de aeronaves, buques u otros medios de transporte colectivo o de mercancías. Con unas finalidades:

  • Subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo.
  • Alterar gravemente la paz pública.
  • Desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional.
  • Provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella.

Es un delito que a partir de la reforma del Código penal (Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio) no prescribe. En atención al Informe Anual de 1983, elaborado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, se establece una definición de terrorismo lo más acertada posible, indicando que es "la violencia premeditada, con finalidad política, ejercida contra objetivos civiles o no combatientes por grupos no pertenecientes a la estructura del Estado o por funcionarios estatales clandestinos, con el propósito, al menos habitualmente, de influenciar a una población o público determinados"[1].


¿Hay alguna sentencia en España de referencia?

Encontramos un claro caso en la doctrina jurisprudencial española en la que se abre una investigación por la posible comisión de un delito de lesa humanidad contra la cúpula de ETA por hechos que cometieron a partir del 1 de octubre de 2004 (a partir de esta fecha porque es cuando se regula por vez primera el delito de lesa humanidad en nuestro código penal), por considerar que en el caso de los crímenes de ETA concurren prima facie elementos o circunstancias, los hechos delictivos se cometen como parte de un ataque sistemático contra una parte de la población civil, constituidos por colectivos que son perseguidos por razones políticas e ideológicas, cuya eliminación o expulsión del territorio mediante la coacción o el terror, son considerados por la organización estratégicamente necesarios para la consecución de sus objetivos políticos (AAN 139/2015, 9 de julio).

Para dar explicación, y admitir, por parte del Juzgado Central de Instrucción en 2015 la querella contra los dirigentes de ETA por un delito de lesa humanidad[2], el auto lo que hace es diferenciarlo de otros delitos tales como el genocidio, así indica que: "Entre los elementos definidores del tipo penal están el propósito de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, debiéndose entender que como tal grupo, sin incluirse a los grupos no estables en si mimos como tales grupos, lo que excluiría específicamente a los grupos políticos. La destrucción parcial de un grupo nacional no es equivalente ni debe abarcar el "autogenocidio", es decir, la destrucción parcial del propio grupo nacional, aunque puedan existir "subgrupos" diferenciados por la ideología". Concluyendo, en la presente sentencia se determina que no tiene base el hablar de un delito de genocidio.

Pero la sentencia sí señala que es posible la aplicación del delito de lesa humanidad en concurso real con delitos de asesinato, de lesiones, detención ilegal. No obstante, todo ello pretendía ampararse en la SAN 16/2007 de 19 de abril (Caso Scilingo) al debatirse si los hechos cometidos eran constitutivos de terrorismo o no y/o de lesa humanidad, en el presente caso la doctrina jurisprudencial manifiesta que el delito de terrorismo queda subsumido por el delito de lesa humanidad y que no hay concurso de delitos. Si bien es cierto, deben contener dos elementos esenciales, de un lado, el elemento estructural y de otro, el elemento teleológico, consistente éste último en una actividad delictiva guiada por un móvil político. Como acertadamente indica la SAN 65/2007, de 31 de octubre "La existencia o no de un grupo terrorista no depende de que se le pueda asignar o no un nombre, una determinada adscripción geográfica -local, regional, nacional o internacional- o de que tengan un tamaño determinado y una división interna en grupos, células o cuadrillas, pues puede haber organizaciones terroristas conformadas por un solo grupo reducido de personas cuyas acciones criminales persigan iguales o similares fines u objetivos que otros u otros grupos con los que no exista relación orgánica, táctica o estratégica". En definitiva, en lo referente a la cúpula de ETA no es posible identificar el grupo de víctimas como grupo nacional, pues los integrantes en el grupo de autores (ETA) comparten la nacionalidad, lo que impide que se tome como elemento identificativo y distintivo.


¿Y el terrorismo de corte yihadista?

Partimos de la base de que el término yihadismo es adoptado por Occidente para designar a grupos radicales, pero relacionados con el islam, es decir, es una minoría dentro del movimiento islamita que utiliza la fuerza, el miedo y el terror para crear su Estado (el autodenominado Estado Islámico, Daésh para el resto).

Las actividades que llevan a cabo son propias del terrorismo, y no de delitos de lesa humanidad ni de genocidio, según las definiciones y argumentaciones señaladas. Además, teniendo en cuenta el Proyecto de Código de Crímenes contra la Paz y Seguridad de la Humanidad de 1996, la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas argumenta que "forma sistemática" en el delito de lesa humanidad quiere decir con arreglo a un plan o política preconcebidos, y la ejecución de ese plan o política se caracteriza porque podría llevar una comisión repetida o continua de actos inhumanos. Lo que significa que ese requisito excluye cualquier acto que sea cometido al azar y no forme parte de un plan o política más amplios. Tampoco puede ser considerado los actos del Daésh como un delito de lesa humanidad porque no cumple los requisitos del art. 18 del Código de Crímenes que es "instigada o dirigida por un gobierno o por una organización política o grupo". El autodenominado Estado Islámico no está reconocido como Estado o gobierno, de otro lado, se debe afirmar que la conducta criminal que lleva a cabo una persona aislada (teniendo en cuenta los últimos actos cometidos por el Daésh) no es constitutivo de un delito de lesa humanidad ya que una única persona es "difícil e imposible" que actúe de forma aislada para dirigir un gobierno o política, ni tampoco se trata de actos cometidos en tiempo de guerra o relacionados con crímenes contra la paz.

En relación con lo anteriormente indicado, podemos señalar, además, otra razón por la que el terrorismo de corte yihadista no es un delito de lesa humanidad, y es en atención al término ataque, término que no aparece en el terrorismo, debe ser considerado (el ataque) como cualquier conducta que tenga por finalidad un daño tanto físico como mental, pero la particularidad estriba en el carácter de que en los delitos de lesa humanidad debe existir actos del perpetrador que han de ser parte del ataque, esto supone que quedan excluidos los actos aislados, y precisamente eso es lo que ocurre en el terrorismo de corte yihadista, que existen actos aislados, incluso en atención al contexto y a las circunstancias en las que fueron cometidos no pueden ser considerados esos actos aislados como parte del ataque generalizado hacia la población civil.

Si bien es cierto, en España también encontramos un antecedente en cuanto al terrorismo de corte yihadista y lesa humanidad. Es la Audiencia Nacional la que se propuso investigar al grupo terrorista islámico Boko Haram por delitos de lesa humanidad, indicando en la querella que se trata de "ataques generalizados contra la población civil" con "especial incidencia en objetivos cristianos", como el secuestro y posible asesinato de más de 200 niñas en un colegio católico el de Chibok. La querella fue admitida en relación a la religiosa española que fue víctima de acoso y coacción, si bien es cierto, el auto de la Audiencia Nacional deja claro que el hecho criminal se produce en un contexto generalizado de actuaciones delictiva de naturaleza terrorista que está llevando a cabo la mencionada organización yihadista de forma sistemática contra personas y colectivos. La querella es admitida, en abril de 2015, por un delito de lesa humanidad, pero también por un delito de terrorismo.


REFERENCIAS

[1] HERRERO HERRERO, C., Criminología (Parte General y Especial), Dykinson, 3º ed., Madrid, 2007, p. 812.

[2] "La Fiscalía ve delitos de lesa humanidad en los crímenes de ETA, https://www.elmundo.es/espana/2015/05/24/5560bd34e2704ee1238b457d.html

Foto: https://www.cubadebate.cu/etiqueta/al-qaeda/page/4/